La picadura de la medusa más peligrosa
jueves
Muy pocas personas sobreviven al ataque mortal de la gigante medusa de caja, también llamada avispa de mar. Rachael Sharldow, una australiana de 10 años, se ha convertido en una de esas excepciones. Y, a juzgar por las huellas que le ha dejado, su caso es todo un milagro. El pasado mes de diciembre, la pequeña estaba bañándose en el río Calliope, en Queensland (Australia), cuando fue atacada por la medusa y comenzó a encontrarse mal (no veía y respiraba con dificultad). Cuando su hermano de 13 años logró sacarla del agua, Rachel tenía todavía enrollados los tentáculos del animal alrededor de sus extremidades (brazo izquierdo y piernas). Una vez en la superficie, la niña se quedó inconsciente. LEER MAS...
